Nociones introductorias.
Abordar
la problemática del crecimiento económico y el desarrollo político y social de
la Región Pasco es una tarea muy ardua, para este artículo, dado que requiere
una gran capacidad de síntesis. No obstante, me he permitido esbozar algunas
líneas generales que caracterizan y definen bien las condiciones actuales de la
realidad regional en estas tres dimensiones. Es preciso mencionar que este
análisis no linda únicamente con el aspecto empírico o vivencial sino que
también, en lo posible, intenta explicar sus argumentos con elementos de la
teoría social.
El desarrollo
territorial[2] tiene
una expresión física, esta expresión define un tipo de organización espacial que
puede darse por múltiples factores. Para abordar esta problemática en la Región
Pasco, se ha elegido dos de los tres componentes más importantes del desarrollo
territorial, el desarrollo social y el crecimiento económico. Dado que vivimos
un año electoral, se hace inevitable introducir en este análisis los aspectos del
desarrollo diacrónico de la participación política en nuestra región.
En la
historia de nuestro país como República, la minería se ha constituido como la
fuente más importante de riqueza, crecimiento y sustento económico. Durante la
colonia, esta actividad fue la que ha sustentado el poderío económico de otras
naciones, aun de las más distantes al de nuestro continente. Los espacios
físicos donde prima la explotación de estos recursos, en nuestro país, están
ubicados predominantemente en las zonas alto-andinas (Romero: 1949)[3] es el
caso de las circunscripciones de Huancavelica y Pasco, cuyos aportes a la
economía nacional han sido elevadas por muchas décadas, y aun así, no han
dejado de ser consideradas como “la
dispensa económica del país”.
Paradójicamente
estos lugares y con prioridad Pasco, conservan los mayores índices de pobreza y
los menores Índices de Desarrollo Humano, en los cuales la esperanza de vida
está por debajo del promedio nacional, y lo que es peor, tienen los más altos
índices de contaminación ambiental que mengua la calidad de vida de su
población y la que amenaza su integridad. Hablar del crecimiento económico en
Pasco, es hablar de la minería como actividad catalizadora y modeladora de la
participación política y del desarrollo social. Realizar un análisis de estos
tres componentes resulta imposible sin aludir a esta actividad económica.
Crecimiento económico y pobreza inacabable en la Región
Pasco.
Cerro de
Pasco obtiene el título de “Capital Minera del Perú” por su gran
aporte a la economía nacional basado en la minería. Ya en 1932 Emilio Romero
decía: “La historia económica del Perú es, la historia de la encomienda, la
minería, el salitre...” (Romero: 1932, p.68)[4].
En este sentido no se puede hablar del crecimiento económico de Pasco sin
hablar de la minería como la actividad predominante.
La Región
Pasco en los últimos
años ha incrementado su presupuesto debido a las
enormes sumas de dinero que ingresa por concepto de canon. Según datos de la Presidencia del Consejo de Ministros, un porcentaje
considerable de este incremento proviene del canon minero. Podemos apreciar el
siguiente cuadro y gráfico en el que se evidencia por un lado que más de 100
millones de soles ingresan anualmente a las arcas fiscales solo por canon y
regalías (ver años 2007 y 2008). De todos esos conceptos el más importante lo
constituye el canon minero seguido de las regalías mineras.
CANON
|
Miles de nuevos soles
|
||
2007
|
2008
|
2009*
|
|
CANON
FORESTAL
|
24.16
|
24.55
|
0.00
|
CANON
HIDROENERGÉTICO
|
2368.49
|
3469.59
|
3186.71
|
CANON
MINERO
|
89703.10
|
95326.94
|
28117.43
|
REGALIAS
MINERAS
|
14586.77
|
9128.63
|
3319.25
|
TOTAL
|
106,682.53
|
107,949.70
|
34,623.40
|
Fuente:
Elaboración propia a partir de datos de PCM. / *Datos que aún faltan
actualizar.
Considerando el enorme crecimiento de las ganancias y utilidades de la
empresa minera, no forma parte de este análisis, si el ingreso de más de 100
millones de soles anuales a la Región, es o no justo por la explotación de los minerales;
pues, para esa argumentación se deben evaluar aspectos como la degradación
ambiental, la crisis de la salud, la destrucción urbana, la contaminación de
los espacios productivos, etc.
Condiciones sociales y movilidad urbana en la Región
Pasco.
A pesar de tener grandes recursos económicos
que pueden destinarse a proyectos que mejoren las condiciones sociales, Cerro
de Pasco, es uno de los pueblos más contaminados por causa de los relaves y
residuos mineros. Un estudio realizado por el ministerio de salud en el 2005
señala que esto ha generado graves problemas en la salud de estos niños
(dolores de cabeza, de barriga, de garganta, de la vista, etc.), pues el 82% de
los niños tiene plomo en la sangre y de ellos el 82,8% son menores de 10 años.
Otro
tema de superlativa importancia es que en Cerro de Pasco, capital regional,
solo hay dos horas de agua por día, pues la mayor cantidad de agua es utilizada
por la minera para lavar los minerales; esta agua es devuelta sin previo
tratamiento a las fuentes naturales, por ello la gran contaminación del agua (ver
imagen de la izquierda) y la escases de la misma, pero aun así los pobladores
beben estas aguas, teniendo consecuencias negativas para su salud.
El establecimiento de la actividad minera fue lo que llevo a Cerro de Pasco a constituirse en la capital departamental de Pasco y, paradójicamente, es ahora la misma actividad que destruye su formación inicial y amenaza con acabar su estructura funcional (dígase: destruyendo una ciudad – ver imagen de la derecha) haciendo más inhabitable el lugar de residencia y provocando la emigración de la población juvenil.
El traslado de la capital no será viable sin una consulta poblacional previa. La Ley y el reglamento existente no servirían de mucho si no contempla la participación ciudadana como una opción de gestión territorial participativa, empoderando en ellos, la necesidad de tomar decisiones concertadas de importancia local y regional.
Las problemáticas más
importantes de la Región Pasco, podemos resumirlas así:
ü Falta de articulación territorial
con la provincia Oxapampa.
ü Mejora de la articulación
territorial con la provincia Daniel Carrión.
ü Poca o nula participación ciudadana
en las decisiones locales y regionales.
ü Poca o nula igualdad de
oportunidades y capacidades.
ü Falta de inclusión social de todos
los sectores sociales-culturales y étnicos.
ü Seguridad ciudadana en las provincias y distritos de la región.
ü Reubicación de la ciudad de Cerro de Pasco de manera concertada.
ü Degradación del ambiente, derrumbes y destrucción de los bienes
culturales.
ü Presencia de Plomo en la sangre de la población.
ü Crisis de las reservas de agua potable.
ü La contaminación del agua, aire, fauna y flora.
A estas problemáticas fundamentales,
pueden añadirse muchos otros sin dejar de considerar la búsqueda de la mejora de
las capacidades y oportunidades humanas, haciendo armónica las relaciones sociales
con el uso de los recursos naturales. El objetivo debe ser una
óptima gestión de los gobiernos locales y el regional.
Participación política en la Región Pasco.
En
Pasco el actual escenario político local y regional de cara a las elecciones es
indescriptible; no obstante, considero que se muestra una dinámica similar a lo
que sucede en el resto del país. Se evidencian alianzas, rupturas, re-alianzas,
re-rupturas, cambios de partidos o movimientos, denuncias penales,
difamaciones, ofensas verbales, etc. La participación política en Pasco y en el
Perú, ha dejado de ser hace mucho un compromiso e interés por las problemáticas
sociales, se ha convertido únicamente en una forma de ascender de nivel social
y económico. Aún así se hace necesario mostrar los últimos acontecimientos y
proponer una alternativa diferente. Pues, se hace necesario entender que la
elección significa no solo un cambio de persona, sino que también significa la
delegación de autoridad y poder para administrar el desarrollo de la región, a
una persona, movimiento o partido.
En
Pasco los “partidos políticos” y movimientos regionales están definiendo y
redefiniendo sus alianzas y candidatos de cara a las elecciones de este año. En
los últimos cuatro procesos electorales en Pasco se ha evidenciado la
emergencia y consolidación de “nuevos” movimientos regionales, esto evidencia
la crisis de los partidos políticos, de su representatividad y de su falta de
arraigo con los problemas de la sociedad. Si bien el discurso de los partidos
políticos que aún persisten es su representación mayoritaria y su gran
compromiso social, la historia fácilmente desmiente a estas organizaciones, a
sus representantes y los fines que persiguen. Pues, la existencia de partidos
políticos ha significado únicamente la reunión de un grupo de socios que
persigue de acuerdo a su poder económico, el poder político.
Ningún
partido político, en esta región, ha llegado a empoderarse y representar una
alternativa seria de solución a los problemas de las grandes mayorías sociales.
No hay partido político consolidado que defienda, conduzca y construya una
clase social mayoritaria que se base en los principios de la solidaridad, la
justicia social y la igual de oportunidades y capacidades para todos. Los
partidos tradicionales no tienen esa Fuerza Social y política necesaria para
guiar los destinos de nuestra región y los municipios.
Esta
crisis de partidos políticos viene acompañada de falta de candidatos honestos y
de una verdadera representatividad a los intereses mayoritarios. En este
contexto, los “caudillos” y “líderes” de los partidos tradicionales han
encontrado una nueva forma de mantenerse en el poder: renuncian a sus
agrupaciones y se infiltran en los movimientos regionales para seguir controlando
la región y los municipios. Este vergonzoso e inaceptable proceder se ha vuelto
una constante y evidente en nuestra región, manchándose de esta forma también
la imagen de los movimientos regionales emergentes. Se ha hecho evidente en
estas últimas semanas los cambios de agrupación de muchos personajes públicos
que pertenecían a movimientos y “partidos políticos”.
Sin
embargo, la falta de un partido político o movimiento regional orgánico es
sustancial para la construcción, el funcionamiento y la consolidación de una
clase política nueva, propositiva, crítica y autocrítica que contribuya en la
consolidación de una democracia participativa y representativa. Esto nos obliga
a todos los ciudadanos comprometidos con el desarrollo de la Región Pasco a
construir y consolidar una Fuerza Social verdaderamente comprometida con las
grandes necesidades de la población.
La
pirámide demográfica muestra que la actual población electoral lo constituye la
juventud. Ésta debe ser y consolidarse como una Fuerza Social y Política
innovadora y transformadora. Estoy convencido que Pasco y el Perú requieren más
que nunca de la participación organizada, activa y esclarecida de los jóvenes.
Hoy, el actor juvenil será determinante, y para ello es necesario, buscar y
construir un cambio generacional en la política local, regional e incluso nacional.
Es
muy necesario que los jóvenes demostremos que estamos a la altura de las actuales
exigencias sociales y que tenemos la capacidad formativa, innovadora y
transformadora suficiente para cambiar los destinos de nuestro distrito,
provincia y región. Los agricultores, ganaderos, forestales, artesanos,
estudiantes, trabajadores en general, los ancianos, padres y toda la población
sigue esperando un cambio sustancial que les permita vivir con dignidad. La
esperanza está depositada en la capacidad transformadora y creativa de la
juventud. Los líderes de antaño, han perdido toda visión de desarrollo, de
compromiso y de empoderamiento con las grandes necesidades sociales. La escasez
de ideas, la carencia de propuestas que cambien nuestra realidad en el que las
grandes mayorías siguen relegadas y aisladas de todo lo que puede llamarse
crecimiento económico y desarrollo social, es aún latente.
Hoy, no hay más opción que construir una clase política diferente y transformadora; esa es la tarea de la nueva generación, impregnarse de compromiso y forjar capacidades para darle solución a los grandes problemas sociales.
Hoy, no hay más opción que construir una clase política diferente y transformadora; esa es la tarea de la nueva generación, impregnarse de compromiso y forjar capacidades para darle solución a los grandes problemas sociales.
[1] Geógrafo con Maestría en Geografía (Mención: Gestión y
Ordenamiento Territorial). Egresado del Doctorado en Ciencias
Sociales (Mención: Sociología) en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.
E-mail: johnberaun@gmail.com
[2] Entendiendo
desarrollo territorial como un desarrollo basado en tres componentes básicos,
el crecimiento económico, la igualdad social y el uso racional de los recursos
naturales y del espacio.
[3] Romero,
Emilio (1949), Historia
Económica del Perú. Fondo Editorial de la Universidad Nacional Mayor de San
Marcos, Perú, Lima.
[4] Romero,
Emilio (1932), El Descentralismo. Perú, Lima.
[5] Osorio,
Víctor (2003) “Cerro de Pasco y la Provincia de Pasco en emergencia ambiental”,
Seminario internacional: Procesos de Concertación y Desarrollo Local en Zonas
Mineras. Perú, Lima.



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